Sobre mí

¿Quién es Monica Wela?

Nómada y Cíclica

Te acompaño a crear
la vida que amas

Soy Monica Wela, nací en el 91 con hambre de tecnología.

De pequeña jugaba a hacer fórmulas con Excel y dibujos con Paint. Intenté montar mi primer negocio con 21 años, después de haber sido jefa de ventas en un importante centro de fitness en Barcelona.

Lo dejé todo y en el 2013 empecé de cero.

Me compré una máquina de coser y aprendí patronaje con tutoriales de YouTube. Quería ser feriante, vender mi marca de ropa sostenible. Y zas… Sigue leyendo sobre mí.

Currículum

Gracias a esto te puedo ayudar

Aquí te presento mis highlights de formación, aun que soy una incansable consumidora de contenido y accionadora de ideas. Siempre actualizada.

Además de toda la formación y experiencia en el sector del marketing, también vivo en constante terapia y trabajo personal. Mi compromiso con el acompañamiento de personas me ha motivado a formarme en:

Y sobre todo, caminamos juntas desde la expansión, la motivación y la ciclicidad.

¡Mi tribu eres tú!

Juntas somos más fuertes, más capaces y más invencibles.

Trabajar con Monica Wela ha sido transformador. He conseguido conectar con lo más profundo de mi ser y para dar lo mejor de mí. Soy feliz.
Natalia GARCÍA
Terapeuta menstrual
Me daba miedo invertir en mí y en mi proyecto pero es lo mejor que he podido hacer. Gracias a Monica Wela, ahora controlo mi tiempo y mi negocio.
SOFÍA ALMUÑECAR
Psicóloga
Mi historia

Por qué Soy Yo

Me desnudo para que conozcas a Monica Wela, no hay más que una historia de resiliencia y amor para disfrutar muy fuerte de esta experiencia llamada vida.

> ¿Quién fui para ser hoy?

Mi adolescencia durilla y el contexto social en el que me encontraba me llenó de experiencias en las que, años más tarde, las conseguí transformar en grandes aprendizajes.

Empecé a trabajar tan pronto como pude, tenía una obsesión por ser autosuficiente y ganarme muy bien la vida, así que no me importaba cambiar de trabajo si veía una oportunidad mejor. Eso a la vez me hacía sentir muy inestable porque mi entorno me decía que no era capaz de aguantar en un mismo sitio.

En mi vida profesional, me he dedicado principalmente a las ventas. Con solo 20 años apliqué a Sales Manager en una importante cadena de fitness de Barcelona y conseguí la vacante. Realmente dentro de este sector tuve resultados increíbles, pero no fue suficiente para mí. Yo no quería vivir en Barcelona ni trabajar para terceros.

> La decisión más importante de mi vida

Octubre de 2012 fue el peor mes de resultados en mi vida, estaba profundamente triste y no tenía capacidad de trabajar. Mi abuela nos había dejado y yo no tuve tiempo para descansar y pasar el duelo. Además se acercaba el fin del mundo, según los mayas.

Recuerdo que el 21 de diciembre (el supuesto día) estaba haciendo Snowboard, con toda la intención de que si era verdad, que me pillará haciendo lo que más me gustaba. A la noche cuando regresé al hotel sentí que algo dentro de mí había muerto para renacer en una mejor versión. Dejé el trabajo.

Di tres meses de aviso a la empresa, por ellos pero sobre todo por mí. No tenía ni un euro ahorrado y ya un billete de ida para Londres. Estaba dispuesta a empezar una nueva vida y aprender inglés.

Cuando llegué a Londres acepté que me había equivocado, estaba huyendo y, señoras, los problemas vienen con nosotras. Así que viví 5 días en Inglaterra y me fui de vacaciones dos semanas a Praga (República Checa).

Cuando volví a mi nueva vida en Barcelona, descubrí el feminismo, los ciclos menstruales, las terapias y empecé a formarme en todo lo que podía (incluso tuve un intento de Naturópata). Realmente, 2013 fue un año tremendamente importante, tanto que me tatué un XIII en mi rodilla para recodarlo.

La verdad, que desde ese momento siento que vivo en un constante viaje.

> Mi camino hasta la cima

Dos años más tarde me mudé cerca de Andorra. Dejé el trabajo y me enfronté a la realidad de un pueblo. No hay trabajo y si lo hay, no para forasteros y menos sin títulos universitarios. Fue muy duro. Se me aparecieron de nuevo todos los monstruos de la adolescencia; el sentirse sola, inútil, dependiente, sin capacidad de acción…

Mi plan era poder pedir el paro y montarme por mi cuenta vendiendo ropa hecha a mano. Me dieron un puesto en una tiendecita de telefonía móvil por tres meses (el tiempo que necesitaba para poder activar la prestación) y fue mi peor-mejor trabajo del mundo.

El hijo de la jefa vino a trabajar conmigo. Entre cliente y clienta, me hablaba de libros, viajes y tecnología punta. Yo lo escuchaba flipando, pensaba que era un matao, que su madre lo había puesto a trabajar para que espabilara de una vez. Pues, resultó que me abrió la puerta a la Mentalidad del Éxito.

Se acabó el contrato y empezó mi vida de autónoma. Aprendí tanto de marketing (y fue un desastre tan grande el plan de la ropa) que trabajaba para una agencia de publicidad. Un poco más tarde decidí montar mi propia agencia.

> Hoy soy...

Era un lunes de julio 2018, estaba en O Porto (Portugal) viajando con la furgoneta y volví a tener una epifanía. Mi vida estaba OK, pero yo quería más. Yo quería unir mis pasiones y comunicar un mensaje al mundo.

Mi corazón se aceleraba pensando en que otras mujeres fueran a conseguir todo lo que he conseguido y tenía la manera de hacerlo.

El 1 de enero del 2019 empezaba de cero, una vez más. En los siguientes dos años he montado varias empresas y desde las mentorías he estado, y estoy, trabajando mano a mano con mujeres emprendedoras.

La historia continua y me gustaría compartirla contigo.