El ciclo menstrual y la Luna

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La relación de nuestro ciclo menstrual y la luna va mucho más allá de los famosos (pero equivocados) 28 días. Aquí te cuento la relación que existe entre ellos.

La luna y el ciclo menstrual

La luna es ese satélite hipnotizador que siempre está ahí y no es simplemente un adorno. Sino que está afectando a cada ser en la tierra, a las mareas, a los seres humanos y sobre todo a nosotras.

Antes de hablar sobre las fases y del ciclo menstrual y la luna, quiero invitarte a parar y contemplar la luna, que está ahí para ti. Cuando vas del trabajo a casa o de casa al restaurante y te mueves enfocada en tus cosas, te recomiendo que tomes consciencia. Frena unos segundos, respira profundamente y alza la cabeza para que la luna te dé presencia, seguro que será maravilloso.

Cuando estamos en estado de plena conciencia, somos capaces de admirar lo que nos rodea, incluso algo que «siempre» está ahí y susurrar un «¡guau! que bonita está la luna hoy», esa luna que a veces nos aparece con una sonrisa cómplice.

Es triste ver cómo los seres humanos prefieren estar a la luz de las pantallas de los móviles todo el tiempo y no contemplar ni por un momento la luz que irradia la luna.

La luna para nosotras es muy importante, ya que representa la energía femenina. La energía de la luna es una energía receptiva, dulce que si tú la observar, te acoge y te llena de vida.

El ciclo menstrual y la luna llena

Para entender nuestro ciclo menstrual es importante saber que tiene cuatro fases al igual que la luna. Es decir que el ciclo lunar y el ciclo menstrual están estrechamente relacionados, incluso se contemplan como ciclos con una duración de 28 días (aún que un ciclo menstrual sano puede tener una duración de 25 a 32 días y ser irregular).

Nosotras somos igual a la luna en ese aspecto, por eso me gusta decir que cada una de nosotras tiene una luna dentro, en nuestro interior.

Incluso nos sucede a menudo, que mujeres que se encuentran compartiendo el mismo espacio durante un tiempo o se crean vínculos emocionales muy fuertes, se alinean entre ellas y todas tienen el ciclo lunar o menstrual al mismo tiempo.

Seguramente a ti te puede haber pasado, que cuando vives con tus hermanas o con amigas, en un determinado tiempo de imprevisto todas tenéis sincronizado el ciclo menstrual.

Es increíble y poderoso, pero sucede. Las mujeres nos podemos alinear entre nosotras y nos podemos sobre todo alinear con la luna. Por eso lo ideal sería que tu primera fase comience en la primera fase de la luna, que es la luna nueva. Este sería el ritmo natural, menstruar bajo la luna nueva como hacían nuestras ancestras, pero actualmente la luz artificial afecta a nuestra naturaleza. Y es normal que se cree un desequilibrio que hace que muchas veces no coincida. También podemos conectar con nuestra luna interior, es el centro de nuestra energía femenina, nuestro útero.

Las fases del ciclo menstrual

La primera fase es la luna nueva. Su energía conecta con la primera fase de nuestro ciclo, la menstruación. En esta fase es importante permitirte parar, estar contigo misma. Es un momento de introspección de silencio y oscuridad. En esta fase tú instinto y tu intuición te guiarán.

En algunas etapas de nuestra vida las mujeres hemos tenido la costumbre de quejarnos, de odiar nuestra menstruación solo por costumbre. Por no aceptar los cambios que nos producía en nuestro cuerpo físico o emocional. Pero tenemos que cambiar estos patrones, es el momento de venerar tu cuerpo y tu menstruación. De conectar con tu naturaleza y sentirte honrada de ser mujer.

La segunda fase es la luna creciente, se alinea con la pre-ovulación. En esta fase igual que la luna te sentirás que estás creciendo, llenándote. Sentirás que tu energía aumenta. De repente te sentirás con ganas de comerte el mundo y es el momento perfecto de hacerlo.

Tomar acción, planificar y decidir en esta fase te llevará a conseguir resultados.

Nuestro útero se prepara para la ovulación, nutriéndose y llenándose. En la mayoría de los casos no buscaremos un útero fértil para una concepción pero tenemos que aprovechar esta energía creadora para dar forma a nuestros proyectos y nuestros sueños.

La luna llena, la tercera fase y la de máxima expresión de la luna coincide con nuestra fase de ovulación. Somos fértiles en todos los sentidos. Nuestra energía es de entrega, de cuidar a lo que amamos. Tenemos la energía para mostrarnos al mundo expresivas y radiantes de brillar como la luna. Es el momento de dar vida a los proyectos de trabajar en ellos con una energía de total confianza en nosotras mismas.

La luna menguante, la última fase de la luna antes de esconderse en la oscuridad del cielo. Es nuestra tercera fase, la pre menstrual. Esto significa que nuestro cuerpo ya se está preparando para la menstruación. Empieza el recogimiento y el descenso de nuestra energía. Nuestras emociones son más viscerales, es el momento de escucharnos. Nuestro cuerpo se está preparando para una perdida, de soltar y dejar ir. Lo podemos aprovechar para reflexionar sobre la vida aunque no es un buen momento para actuar sino de darte cuenta.

El ciclo menstrual y la Luna llena

Cada vez que investigo nuestras energías femeninas, es una maravilla el ver cómo estamos creadas de verdad. Entonces es mejor abrir los ojos y darnos cuenta de que nuestra sangre es vida, que la tenemos que amar y respetar.

Te animo que conectes con la luna, cuando tengas un rato. Tal vez des del balcón o dando un paseo. Mírala. Observa en que fase esta y en cuál esta tu ciclo. Después de unos meses podrás saber en que fase del ciclo menstrual o si tu menstruación se acerca solo con ver la luna.

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